Entrada de la comunidad nativa Flor de Coco, ubicada en la zona de influencia indirecta de Perenco. Foto: Pamela Huerta/InfoAmazonia

La temporada seca de los ríos amazónicos en Perú debió terminar en octubre, pero era inicios de noviembre y continuaban agotados. Navegarlos resultaba complejo, pero el destino final de esta investigación eran las comunidades nativas Buena Vista y Flor de Coco, en el departamento de Loreto, las únicas dos comunidades de la etnia Arabela en territorio nacional y las más cercanas a la zona de influencia directa e indirecta de las concesiones de Perenco Perú Petroleum Limited en la selva amazónica.

No existe transporte público o privado con rutas regulares que lleguen hasta estas comunidades. Y adentrarse puede tardar dos días partiendo desde Iquitos ― capital de la región Loreto ― en una movilidad fluvial de capacidad media; sin embargo, podría ser hasta una semana en peque-peque, una embarcación de madera de uso cotidiano de los comuneros.

Navegando el río Arabela, la embarcación que acompañó esta investigación varó en varias oportunidades por los bajos niveles de agua. Foto; Pamela Huerta/InfoAmazonia

En este territorio tan remoto, inaccesible y que debería ser resguardado por haberse confirmado la presencias de pueblos indígenas aislados y contacto inicial (PIACI) según el Ministerio de Cultura (Mincul), Perenco acumula 58 infracciones contra el medio ambiente en 10 procesos administrativos sancionadores que ha sabido mantener ocultos de la población indígena que se ve directamente afectada. Estos son los resultados de una investigación realizada acerca de las actividades de la compañía franco-británica alrededor del mundo por InfoAmazonia, en colaboración con el consorcio internacional de periodistas de investigación ambiental EIF, InfoCongo, Convoca y Mediapart.